
Dibujo de Valeria Marzilli
Me derramo sobre la pared,
así, poderosa y gigante,
encumbro un nombre simple.
Vos observás desde abajo
cómo se sueldan mis manos
al aire que sobrepasa mi cabeza,
sin movimientos y con pánico,
vacías los ojos.
Una mujer violeta,
una mujer azul,
nos mezclamos sobre una sábana rayada,
indefensas, hambrientas,
sobre un suelo de madera frágil,
quebradizo,
incapaz de soportar
una pisada más.











