jueves, 25 de agosto de 2011

Desaparece la luz



Desaparece la luz
de las manos, de los ojos,
de los brazos descompuestos,
de los dedos que copulan con la boca,
con la lengua, con la ingle,
con la carne de enero
en la noche desierta de semen,
de legañas, de bostezos, de cerveza,
de figuras humeantes, deformes,
de encorvados acentos, escalones, almohadas,
entre náuseas, saliva, lágrimas resecas,
con angustia de domingo, de placenta,
de mariposas negras, de aguacero,
de preguntas incompletas, infinitas,
de respuestas escritas en rojo,
en las uñas del tiempo
que se clava en la esquina
izquierda
de una lápida
pretendiendo ser dios, cualquier dios,
que detiene o continúa
según se le da la gana.

de De las bestias que me acosan

3 comentarios:

val dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
val dijo...

Me acuerdo estar leyendo esto hace mas de dos años en una plaza. Así sin mas ni menos ya te adoraba.
No olvides que soy tu fans! además de todo lo de más!!

Roxana Torres Neira dijo...

Nena, recuerdo que me contabas que entre tus horas de descanso en la oficina te ibas a la plaza a leerme y uf! me hace sentir especial eso. Gracias.
No lo olvido, nunca.