sábado, 5 de febrero de 2011

Ojalá sea una carcajada



¿Es posible que tema preguntarte
sobre esto que me toma por sorpresa,
que disgrega todo razonamiento
y cuya respuesta es esencial
para la conclusión llana de este día?

Asomarme por las ventanas
de pisos altos me asusta,
me da pánico cruzar una calle
y darme cuenta que un colectivo
me pasó finito;

salté tres veces del sillón
de un tatuador
antes de que empiece
porque sólo escuchar
el ruido de la pistola
me puso a temblar de manera
incontrolable.

Me da miedo la oscuridad
cuando me levanto
de madrugada,
siento terror cuando dormida
me muevo hacia el centro de la cama
y mi cuerpo no choca con el tuyo.

Dar vuelta la cabeza
y verte siempre al lado mío,
en la cocina, en el ascensor,
en el cine,
leer tu nombre en los borradores
que están sobre la mesa,
oler los aromas diversos que vienen
de la cocina cuando preparás la cena,
escuchar la música que suena
en tu equipo,
me da miedo.

No logro imaginar
tu expresión al responder,
si sonreirás o
tu mentón se pondrá rígido,
si perderás la mirada
en cualquier punto fijo
o acariciarás mis ojos.

Tal vez te levantes y te vayas,
tal vez pongas tu mano sobre mi hombro
o simplemente explote tu carcajada
en el techo y rebote sobre mi cabeza.

En cualquier caso
prefiero posponer
cualquier cuestionamiento,
liquidar la duda
que amenaza este presente perfecto
y agacharme sobre vos
cerrando fuerte la boca
para protegerte
de una balacera
inoportuna.


2 comentarios:

jotacet dijo...

-Querida Roxi,tus ojos, son dos luceros en guerra...por eso hasta las guitarras, te copiaron las caderas, etc,etc. Buenísima manera de expresar tu talento en forma de temores, dudas, como es la Vida. Te felicito, amiga del alma. Besos de Hilda y mios, un montón!!
Jotacet

Ro dijo...

Tordito, que gran alegrón leerte!
Gracias eternas.
Abrazos a vos y a Hildita, con el cariño de siempre.