jueves, 2 de septiembre de 2010

Tácito


“Mi voz dice lo que no quiero decir, 
mi voz tiene otro tono, 
lo que quiero decir no lo dice, dice otra cosa. 
Lo que no digo a veces lo dice mi voz 
o el silencio, el mío, lo dice pero
no se entiende…”

Irene Gruss



I/

No sé cómo decir
las cosas que no digo,
lo que niego y reniego,
lo que no debo y esgrimo
como burdo mecanismo de defensa.
El silencio me representa
y desvirtúa lo que no puedo decir,
desgrana el concepto,
acaba convirtiéndolo
en un discurso monosilábico,
grotesco, desparejo,
incapaz de manifestarse
por sí solo.
Vacío el mentón de gestos,
la voz se encuadra y degenera,
se lanza al precipicio
llevándose a la tumba
lo que ya no diré.


II/

Yo que viví por órdenes naturales,
que morí y reviví en brazos ajenos,
yo que tengo un cuerpo diestro
que responde por sí solo
en posición horizontal
o en cualquier otra,
me veo dentro de unos años
incapaz de decidir los pasos,
de contener los líquidos
que dreno ahora normalmente,
¿habrá quien pueda
reconstruir mi estructura?
Yo que dije tan poco
y no pude decir nada,
¿habrá una piel
contenedora de voz?
¿una pared revestida
de palabras?
¿un legado
de certidumbre?

5 comentarios:

© Raquel Nieto dijo...

Genia! Desde el título hasta el punto final, por todo lo que no decimos...

Irene Gruss dijo...

Gracias por esto. Va mi abrazo, Irene Gruss

Ro dijo...

Net, sí, sea por lo que sea.
Besos, amiga.


Irene, siempre gracias a vos.
Mi abrazo también.

Walter Faila dijo...

te aplaudo y te aplaudo, bravísimo Rox, besos amiga querida

Ro dijo...

Walt, gracias, gracias amigo.
Besos!