miércoles, 13 de octubre de 2010

Instinto



Como si un animal
me hubiera poseído,
corro en cuatro patas
por el comedor,
salto sobre mí misma
desde la ventana
del quinto piso
hasta más allá
de la planta baja,
enrosco las piernas y los brazos
alrededor del cuerpo,
y comienzo a lamer las heridas
mientras gimo despacio,
para llamar la atención.

3 comentarios:

María dijo...

Impresionante imagen.

Un abrazo poeta, que estés bien
saludotes
María

Ro dijo...

Hola María!!! gracias niña!
Buen finde.
Besines.

Alan Brian dijo...

te sigo Roxana...te sigo...