sábado, 14 de mayo de 2011

Tiempo fuera



¿Cuánto tiempo pasó desde que empezó
este juego interminable
de cinco colores
y explosiones digitadas?
¿Cuánto desde que la lluvia
dejó de ser la número uno
en importancia?

La vida no se detiene por unas gotas
tampoco por un diluvio.
Algunas personas corren por las calles
cubriéndose la cabeza
con lo que tienen a mano,
una pareja adolescente juega al romanticismo:
caminan abrazados
cerca del cordón de la vereda
mientras sus cabellos reducen el volumen
por el peso del agua.
Por algunas ventanas se filtra la luz tenue
de un velador,
en otras sólo la oscuridad
se refleja en el vidrio.

¿Cuánto tiempo pasó desde que mis ocupaciones
se limitan a escuchar a una veintena
de hombres y mujeres
con severos problemas de digestión,
con intransigentes estados de insomnio?
¿Cuánto desde que todo lo que tenía para decir
en apariencias ya fue dicho?

Los relojes no sirven para marcar
el tiempo fuera,
y los papeles en blanco
son incapaces de contener
a una noche como esta,
de contenerme.

6 comentarios:

cabezademonte dijo...

a veces creo que los relojes nos contienen y esas vivencias que tan bien narras en este bello texto no hacen sino recordárnoslo.
Salu2!

Poeta Carlos Gargallo dijo...

Me encanta tu forma de escribir tan actual y sincera, felicidades, un abrazo.

María dijo...

Ro: hacía bastante de que no pasaba por acá, me hizo bien hacerlo, leer Tiempo fuera. Que ande todo bien por allí, un beso
María

NoeliaA dijo...

No sé si todo lo demás lo entendí como se debe, pero esta frase me resultó de una familiaridad cotidiana: "los papeles en blanco son incapaces de contener"
Que sí, son incapaces de contener, aunque a veces reflejen una parte o den con una frase justa. Ésa por ejemplo es una frase sin pérdida.

Un abrazo, Roxana

© Raquel Nieto dijo...

Por favor!!! Como si cada palabra fuese una radiografía de mi alma. ¿Cuánto tiempo? La vida no se detiene pero las manos sangran. Te amo amiga. Te extraño!!! Y encima llueve. Siento que me va a explotar poesía.

Ro dijo...

Las palabras de ustedes, el tiempo que me dedican, son una de las razones para seguir escribiendo.
Qué explote poesía siempre!
Gracias, amigos.
Besos.